24 Sep Tu cuerpo te habla
Las emociones sostenidas en el tiempo alteran el sistema inmunitario y nervioso, lo que provoca la liberación de sustancias químicas inflamatorias que desgastan los tejidos articulares y disminuyen la tolerancia biológica al dolor.
Los síntomas
María llevaba mucho tiempo sin ánimo para levantarse de la cama. Cada mañana se sentía sin fuerza y cualquier tarea a realizar le suponía un gran esfuerzo.
Hubo un tiempo que esto no fue así, una época en la que se sentía llena de entusiasmo y energía llegando a ser una mujer muy emprendedora en el mundo de las finanzas, además de atender a su familia.
Sin embargo, su empresa sufrió las consecuencias de la crisis económica del año 2000 en Canarias y quedó devastada, ya que no pudo sobrevivir a la caída del mercado y llevó a la quiebra su negocio.
Esto marcó un antes y un después en su vida.
Desde hace algunos años ha comenzado a notar inflamación en sus articulaciones y dificultad para caminar, con una disminución considerable de su calidad de vida.
Al hablar con ella y escucharla me llamó la atención el “peso” que aún tenía sobre ella lo que le había pasado en su vida hacía ya casi 20 años.
Oír como se desquebrajaba su voz al contarme su historia, ver la tensión en su cara mientras hablaba y cómo su cuerpo se retraía más y más sobre el asiento al recordar de nuevo lo sucedido, me mostró el dolor emocional que la situación vivida aún provocaba en ella.

Al hablar con ella y escucharla me llamó la atención el “peso” que aún tenía sobre ella lo que le había pasado en su vida hacía ya casi 20 años.

El dolor emocional crónico
El dolor emocional crónico activo en ella por la situación vivida en su día aún sin resolver afectaba directamente a las articulaciones de María a través del eje mente-cuerpo.
Esta afección provoca que se produzca un bucle de retroalimentación en el que el dolor emocional y el físico comparten las mismas regiones cerebrales. El procesamiento continuo y conjunto hace que el cerebro se vuelva más sensible, perpetuando un círculo vicioso donde el dolor emocional incrementa el daño inflamatorio y viceversa.
Dada la conexión entre las emociones y el dolor cuando estamos deprimidos o ansiosos, es muy probable que entonces se sienta más dolor que cuando nuestro estado de ánimo es más ligero y equilibrado.
Las emociones sostenidas en el tiempo alteran el sistema inmunitario y nervioso, lo que provoca la liberación de sustancias químicas inflamatorias que desgastan los tejidos articulares y disminuyen la tolerancia biológica al dolor.
Herramientas de ayuda
Para ayudar a María a entender cómo esta situación vivida y los síntomas emocionales que siente por lo sucedido están implicados en su dolencia física practicamos varias herramientas de ayuda.
Entre otras, prácticas meditativas guiadas, ejercicios de respiración, sesiones de atención al lenguaje del sentir del cuerpo o la activación de la visualización imaginativa y las prácticas de movimiento corporal consciente.
Gracias a todo ello hoy puede poco a poco calmar su mente y su cuerpo.
María se ha dado cuenta de emociones de tristeza y culpa guardadas desde su tierna infancia.
Se ha percatado de que con cada situación externa difícil en la que se siente maltratada e injustamente tratada vuelven a empeorar los síntomas de inflamación en sus articulaciones, salen a flote la cascada de pensamientos negativos y desvalorización hacia ella misma, y se activa el dolor que siente.
Juntas transitamos un camino de consciencia que la ayuda a romper el ciclo de dolor crónico a través de la observación de la relación entre sus pensamientos, sentimientos y comportamiento. Un camino en el que por sí misma va aprendiendo a:
- Reentrenar su cerebro para modificar patrones de pensamiento negativos.
- Toma de conciencia sobre cómo estos pensamientos afectan la forma en que experimenta el dolor.
- Aumentar su actividad física.
- Atender sus emociones.

Romper el ciclo
María ha comprendido que es posible reentrenar el cerebro para modificar patrones de pensamiento negativos que afectan a la forma en que experimenta el dolor.
También que la actividad física regular alivia la ansiedad, el dolor y mejora la movilidad .
También ha sido beneficiosa para ella la terapia conductual cognitiva para enseñarle a reconocer y modificar los pensamientos negativos que están afectando la forma en que experimenta el dolor.
Con ello, María ha aprendido a romper el ciclo del dolor crónico y las emociones negativas, porque la técnica conductual cognitiva permite observar la relación entre los pensamientos, sentimientos y comportamientos. Esto permite ver las situaciones difíciles con más claridad y a responder a ella de forma más eficaz.
La experiencia vivida de ver cómo su empresa quebró generó en ella un impacto emocional tan fuerte que activó experiencias vividas con anterioridad en las que también quedó devastada, y ya no desea participar activamente en los acontecimientos de la vida. Por ello a menudo siente frustración y tristeza.
La expresión del lenguaje del cuerpo

Desde mi experiencia de observación sobre la expresión del lenguaje del cuerpo según las situaciones que nos pasan en la vida y nuestra capacidad para afrontarlas, pude ver que este problema que está en ella sin resolver se está manifestando con dolor articular y movilidad reducida.
Aunque María tiene la medicación adecuada y que mejor suele responder a esta manifestación física de su cuerpo, más allá de esta primera mirada llamativa de la inflamación en sus muñecas, rodillas y otras partes de su cuerpo, en ella algo se está expresando a través de esta sintomatología…
En una conversación íntima y recogida que tuvimos la una con la otra, en la que María pudo mirar hacia dentro de ella misma, María se dio cuenta por sí misma de lo importante que es para ella el comenzar a ver la vida como un lugar en el que pueda sentirse apoyada en lugar de la imagen guardada y aprendida con ese acontecimiento de que la vida es un lugar de lucha continua.
María transita un camino de consciencia
María se ha dado cuenta de la importancia de comenzar a cambiar la imagen que tiene sobre la vida que quedó guardada desde su tierna infancia en su memoria.


Descubrir esto ha sido para María el hilo conductor para darse cuenta de la importancia de comenzar a cambiar la imagen que tiene sobre la vida que quedó guardada desde su tierna infancia en su memoria, y le ha permitido comprender por qué estas situaciones le han afectado tanto a lo largo de su vida.
A nivel físico ha notado algo de mejoría en la inflamación y el dolor en sus muñecas y ha comenzado a escuchar su cuerpo
Para María, ahora, atender sus necesidades prioritarias, cuidarse a sí misma, aprender a amarse y liberarse de la culpa está siendo el camino que transita, consciente de la importancia de que paso a paso está liberando su miedo y ganando el margen de confianza que necesita para ir viviendo.