Cada vez estoy más convencida de la importancia de contemplar y atender al ser humano desde una visión integral que considere a la persona en su totalidad, teniendo en cuenta no solo su estado físico sino también su bienestar emocional, mental, social y espiritual para cuidar y alcanzar a restablecer su estado de salud.
Se hace necesario considerar a cada persona de forma individual, contemplando sus necesidades y circunstancias propias más allá de su enfermedad. Porque todo ello hace parte de su propio proceso de desequilibrio o perdida de salud.
De ahí la importancia de enfatizar la atención en la prevención y la promoción de la salud desde un enfoque holístico del ser humano en el que se hace necesario comenzar a considerar nuestro cuerpo como un organismo al que cuidar y atender diariamente.
Medicina Integrativa
Considero alcanzable la prevención y la promoción de la salud en la medida en que nos damos cuenta y tomamos conciencia de que somos mucho más que un cuerpo físico y comenzamos a atender nuestras necesidades emocionales, psicológicas, individuales, sociales y transpersonales.
Medicina Humanista
La compasión es fundamental en las relaciones humanas, y considero que en nuestros días se hace cada vez más necesario el desarrollo de esta cualidad a la hora de relacionarnos; especialmente en el ámbito sanitario para brindar una atención médica integral y humana.
El valor de la compasión
Mi experiencia de vida ejerciendo la medicina por muchos años, junto al interés personal en la dimensión humana y espiritual del ser humano, me han llevado a estudiar y profundizar en estas áreas. Este camino me ha ayudado a comprender lo necesario que es restaurar el trato humano en la práctica médica promoviendo una atención integral y respetuosa que favorezca la salud a la vez que se contemple el bienestar de la persona con dignidad.
Para llegar a alcanzar esta meta en la medicina es necesario un desarrollo de la conciencia que impulse, entre otras cosas, a cultivar la compasión; entendida tal como la capacidad de sentir la empatía, comprensión y cuidado de la persona; especialmente en momentos de sufrimiento y vulnerabilidad.